Victoria Borrás: En torno a las posibilidades y los límites de la práctica editorial feminista
Victoria Borrás es la principal editora del sello independiente Amor de Madre, una iniciativa que emprendió a finales de la pasada década con el apoyo de su madre, Inmaculada Puche. Ambas habían trabajado previamente en la editorial Pez Globo, dirigida por Inmaculada y con sede en Jaén, donde Victoria realizó algunas prácticas y aprendió el oficio de editora. Así, el sello Amor de Madre da sus primeros pasos como empresa familiar y, aunque a día de hoy Victoria es la figura más visible del proyecto, madre e hija aseguran que su distancia generacional confiere a su empresa una óptica más abarcadora.Tras iniciarse como un proyecto enfocado a fines reivindicativos y sin grandes ambiciones de éxito comercial, actualmente Amor de Madre se ha granjeado un lugar de amplio reconocimiento entre las editoriales independientes españolas. Sobre todo, a partir del gran éxito de la novela Caroma (2021), escrita por Layla Martínez, los libros editados por el sello ocupan los escaparates de muchas librerías españolas junto con los mejores éxitos de las grandes editoriales. Entre sus obras editadas, cuenta con colaboraciones de autoras de renombre como Elizabeth Duval, Marta Sanz o Luna Miguel. Ha publicado también a jóvenes promesas como Julia Viejo, Rosa Berbel o la propia Layla Martínez, cuyo nombre aparece en el directorio de las librerías de numerosos países tras el éxito de su novela, traducida a múltiples idiomas.Licenciada en Literatura Comparada y con un máster en igualdad de género, Borrás cuenta con un amplio bagaje cultural desde el que emprende su labor como editora. Actualmente, compagina la dirección del sello con otras ocupaciones profesionales, y participa activamente en diversos medios de difusión. Además de su intensa participación en redes sociales como Instagram y Twitter, Borrás ha concedido múltiples entrevistas sobre el sello y sus fines reivindicativos. Por otro lado, ha colaborado con contribuciones originales en diversos medios digitales, y ha contribuido asimismo en espacios académicos de difusión, ofreciendo su experiencia a propósito del papel de las mujeres en el mundo editorial.Irene de Benito Mesa (I.B.M.): ¿Cuál es el germen de Amor de Madre? Teniendo en cuenta el estado tan competitivo en que se encuentra el panorama editorial, embarcarse en un proyecto así requiere tener muy claro lo que quiere hacerse. En tu caso, ¿cómo surgió la iniciativa?Victoria Borrás (V.B.): La historia del surgimiento de Amor de Madre es un poco complicada y requiere exponer en parte algunas cuestiones personales. De todos modos, yo ya decidí en su momento que no era algo que ocultar sino de lo que sentirse orgullosa así que dejé de mantenerlo en secreto.El origen del proyecto está en una agresión que sufrí en la adolescencia, concretamente una agresión pederasta por parte de un profesor que me dejó devastada; de hecho, sigo luchando con las secuelas. Durante mucho tiempo no tuve los recursos para gestionar este hecho; el trauma estaba funcionando con su sistema de bloqueo. Gracias a la lectura de las autoras que luego he publicado en Cuadernos de Medusa fui entendiendo lo que había pasado y mirándolo con la perspectiva adecuada; porque cuando pasan estas cosas, y sobre todo si el agresor es muy manipulador, es fácil que sientas que es tu culpa.Como decía, gracias a la lectura de todas estas autoras [entre ellas Elizabeth Duval, Julia Viejo, Rosa Berbel, Luna Miguel, Pilar Pedraza o Marta Sanz] entendí que no era mi culpa y que, de hecho, había sido una agresión; que no era un caso aislado sino algo sistémico y que podía defenderme. Entonces fue cuando decidí hacer una denuncia, pero el sistema judicial, en España como en tantos otros países, está bastante ‘en pañales’ en estas cuestiones. Y no solo me refiero al acompañamiento de las víctimas, sino en general a la gestión de agresiones de este tipo; fue un proceso bastante traumatizante y muy poco fructífero. Todo el proceso suponía gestionar mis malestares pero también sostener a mi familia; cuando les conté todo lo pasaron mal y les costaba mucho acompañarme en el proceso. Suponía un desgaste muy grande.En un momento, decidí que quizá la mejor forma para luchar era utilizando otra vía, la que a mí me había ayudado: la literatura. Pensé que podría ser un proceso sanador, pero con el que también podría tomar cartas en forma de activismo. Además, en comunión con mi madre, que también estaba ayudándome en el proceso de la denuncia. Juntas decidimos montar Amor de Madre, que se convirtió en ese golpe en la mesa en forma de libro, de libro y de autoras . . . El primer libro que sacamos fue Cuadernos de Medusa, y consistió en recoger muchas de las voces que me ayudaron, aunque muchas otras también quedaron para títulos posteriores porque en ese momento no era posible. Hoy en día, todas esas autoras a las que les debía gratitud por esto están ya en Cuadernos de Medusa. Y así fue como nació, así fue como decidimos luchar y hacer un activismo feminista y queer desde la literatura, y no desde los juzgados, que realmente ahora mismo no sirven para mucho.I.B.M.: Vuestro logo es una declaración de intenciones, ¿qué significa para vosotras?V.B.: Lo cierto es que para nosotras el logo representa bastantes cosas. Por un lado, una feminidad abundante, poderosa, maternal pero también seria. Como esa señora que si tiene que lanzar un ‘sartenazo’ lo lanza; no como esa madre en el sentido angelical, bondadoso y cuidadoso sino más bien como una cuidadora poderosa. Dadora de vida, pero también dadora de una bofetada de realidad, si hace falta. Y bueno, los rulos son en realidad la esencia, el tótem de ser una señora, y son además algo que yo vinculo mucho a mi propia abuela y que, aunque se ve en muchas otras partes, para mí se relaciona en gran medida con Andalucía porque al menos en nuestro entorno está muy presente.I.B.M.: A medida que se hace palpable que las mujeres participamos cada vez más en los circuitos literarios, crecen los términos y las etiquetas, y con ellos nuevos debates y preguntas. Amor de Madre se autodefine como “editorial joven, feminista y LGBT+.” ¿Qué consideras que es una editorial feminista?V.B.: Una editorial feminista es aquella que publica textos con perspectiva crítica, tanto hacia la mirada patriarcal como hacia la capitalista, climática, antirracista, etc. Pero también que hace de forma crítica su trabajo, en el sentido de que intenta subvertir la forma de hacer y poner en práctica los idearios feministas en la forma de trabajar.En nuestro caso, Amor de Madre es una editorial que no saca muchas novedades, sino que nos permitimos mucho tiempo de trabajo en la sombra; intentamos no participar en la medida de lo posible de los ritmos capitalistas de producción y consumo, y cuidamos mucho los procesos creativos. En Amor de Madre no publicamos libros que ya están escritos sino libros que queremos que se escriban, y entonces acompañamos a la autora en su proceso de escritura. Por eso, es un proceso muy largo, y nos protegemos mucho. Respecto a la forma de trabajar con las autoras, siempre ponemos por delante tantos cuidados como podamos sostener. Esto a veces incluso nos acaba jugando en contra, pero mira, son nuestros principios y ya está; de alguna forma, ponemos en valor aquello en lo que creemos no solo a nivel individual sino a nivel empresarial también, porque al final Amor de Madre es una empresa.Lejos de querer reproducir las dinámicas de las que estamos rodeadas, bastante abusivas con la vida y con el planeta, intentamos funcionar de forma crítica con los procesos de edición, y si eso significa tener menos visibilidad o que la gente no nos tome en serio, supongo que todavía hay mucho que trabajar respecto a la forma en que se entiende la cultura. Nosotras creemos totalmente en cómo hacemos las cosas y vamos a seguir haciéndolo así.Por otro lado, es importante no solo lo que se dice sino quién lo dice; no es lo mismo que un ‘señor’ escriba sobre lesbianas que sea una lesbiana quien lo haga, igual que no es lo mismo que un hombre blanco escriba, por ejemplo, sobre la experiencia de una mujer racializada o que lo haga ella misma. Entonces, creemos también que no solo es importante el libro sino quién hay detrás de él; en ese sentido, defendemos el cuidado de las voces, porque al final una persona con conciencia crítica y que practica algún tipo de activismo, acaba permeando en el libro. Así que quizás un libro feminista no es aquel que va de feminismo, o la editorial feminista no es aquella que solo publica textos en torno al feminismo, sino que esos textos se dejan permear por la perspectiva feminista de quien está detrás.I.B.M.: Entonces, vuestro proyecto nace como una herramienta terapéutica para transitar una experiencia violenta, después de no haber encontrado el respaldo que necesitabas en los mecanismos institucionales. Por ello, también es una forma de colectivizar la experiencia y darle un sentido que trascienda el relato individual hacia lo comunitario.V.B.: No sé hasta qué punto el proyecto nace como una herramienta terapéutica, sino más bien como una forma de utilizar la fuente de trabajo a mi favor. Siento que el decir que la editorial es una forma terapéutica de resolver una situación quizás no refleja del todo la realidad, porque da la impresión de que no sea mi fuente de alimento. Entonces, no termino de identificar la editorial como una herramienta terapéutica en sí, aunque sí ha tenido un efecto sanador.Si decimos que el trabajo es una herramienta terapéutica, no sé hasta qué punto queda bien definido, porque al fin y al cabo también es trabajo. Yo no trabajo porque me resulta terapéutico, sino porque necesito dinero para vivir, entonces quizás no sea la definición más acertada, lo que no quita que sí haya sido terapéutico en parte. Sobre todo, mi planteamiento fue darme cuenta de que tenía una herramienta que podía utilizar para pelear por ciertas cuestiones. En ese punto, sí ha resultado restaurativo en algunos aspectos, aunque por supuesto tampoco ha resuelto todos mis problemas, claro. De algún modo, ha sido una herramienta poderosa a nivel de sentir que estaba haciendo algo, que me hacía cargo del asunto, aunque fuese de una forma poco ortodoxa.Como dices, también era una forma de trascender el proceso individual, que era algo muy angustioso, aunque por supuesto luego también he tenido que hacerme cargo a nivel personal. La violencia de este tipo es bastante sistémica, por lo que trascender del yo para llegar a una lucha colectiva me resultaba casi lo más poderoso del proceso.I.B.M.: Tal y como comentas que entendéis la práctica editorial feminista, como una forma de activismo, ¿qué ha pasado para que, por ejemplo, vuestra edición de Carcoma esté en el escaparate de tantas librerías al lado de ediciones de Anagrama o de Random House?V.B.: El libro funciona muy bien, ha sido como el sueño de toda editora: estar trabajando en la sombra durante dos años en un proyecto, apostando por esa voz, y que cuando salga el libro tenga tanto reconocimiento. Es muy bonito que editoriales con mínimos recursos como Amor de Madre acaben ocupando el espacio que muchas veces está reservado exclusivamente para los grandes grupos, por las grandes empresas. En ese sentido, me da cierta esperanza pensar que, cuando tanta gente se suma a tu mirada, se pueden conquistar espacios que estaban relegados a los que tienen más poder, en este caso los grandes grupos editoriales.I.B.M.: ¿En qué lugar queda Amor de Madre frente a editoriales no independientes?V.B.: Frente a editoriales no independientes, Amor de Madre queda en la nada, prácticamente en la inexistencia. Es una editorial con muy pocos recursos, que no puede pagar una mesa de novedades, que no puede pagar un plan promocional, una agencia publicitaria. Tampoco puede permitirse un lugar en los suplementos culturales de los periódicos, como sí hacen los grandes grupos. Que una editorial así de pronto tenga un espacio junto a los grandes sellos, es una especie de milagro; fruto también de mucho trabajo, pero con mínimos recursos. Entonces, ¿en qué lugar queda? Pues un cero a la izquierda, la verdad. Al final, ni siquiera creo que sean comparables los modelos, porque un modelo de edición independiente llevado por una persona no tiene nada que ver, a ningún nivel, con lo que hacen los grandes sellos. También a nivel de concepto de empresa. Lo que pasa es que compartimos un fruto, que son los libros, pero en formas de hacer, recursos, espacio, accesibilidad . . . Es como si comparásemos a Lady Gaga con quien sube una cancioncilla que ha hecho a Soundcloud.I.B.M.: ¿Se puede hacer activismo desde la práctica editorial, entender de otra forma los ritmos de producción, y aun así vivir de ello?V.B.: Creo que la clave está en la parte final de la pregunta; vivir de ello, yo creo que difícilmente. En mi caso, por ejemplo, lo compatibilizo con dos trabajos: uno de servicios editoriales, donde básicamente me dedico a la autoedición, a ayudar a gente que tiene el sueño de publicar un libro, unas memorias, un cuento que ha escrito para su hijo . . . Por otro lado, trabajo en una App store. Gracias a esos dos trabajos, que sí me sostienen un poco más económicamente, puedo hacer de Amor de Madre, que es mi proyecto más personal, un espacio de lucha en el que asumir riesgos también. Porque una solo puede asumir riesgos cuando no se está poniendo en riesgo su propia vida, por decirlo de algún modo. No estoy segura, pero creo que quizá tienes que tener unos mínimos cubiertos para poder lanzarte a otras cosas.Partiendo de ahí, el nivel de seguridad que me da tener otras fuentes de ingresos me permite arriesgar un poco más en mi proyecto. Sí que creo que se puede hacer activismo desde la práctica editorial, y por supuesto entender los ritmos de producción de otra forma. De hecho, Amor de Madre este año no ha sacado ningún libro, y el año pasado sacó solo uno. Y no es porque no tengamos proyectos, de hecho, estamos trabajando simultáneamente en cinco proyectos con los que llevamos entre dos y tres años, y cada uno tiene su ritmo. Es eso lo que más se respeta, lo que está en el centro.Para mí, no tiene sentido inundar de novedades un sector que ya está inundado. Por el contrario, creo en los procesos, en salir un poco del mercado de novedades. De hecho, Carcoma salió en 2021; han pasado dos años y sigue moviéndose. Normalmente la vida de las novedades es de algunos meses, y eso es porque nuestra forma de entender la producción cultural intenta salirse un poco de las retóricas de producción y consumo, novedad, y caducidad instantánea. Creo que esa forma de entender el consumo es una forma de activismo, de la misma manera que lo es la forma en que cuidamos los procesos con las autoras. Quiero pensar que así es, porque así me lo confirman mis autoras, que los procesos en Amor de Madre son muy respetuosos. En procesos así, se crea una relación muy personal. Al fin y al cabo, estamos compartiendo durante años, cada día, una vulnerabilidad en el proceso creativo; este camino implica recoger, sostener, acompañar y reforzar cuando hace falta, porque el proceso creativo también es muy solitario. Por eso, esa forma de proceder que protege tanto también a la autora es una forma de activismo.Además, por supuesto, las narrativas que se construyen desde Amor de Madre son una forma de lucha. De generar pensamiento crítico, de compartir narrativas disidentes, que visibilizan, que refuerzan, que dan voz y nos explican cosas de nosotras mismas que a veces nos cuesta entender. También cosas que se han visto relegadas a la inexistencia por parte de la producción cultural, de la cultura mainstream, así que creo que ahí también hay una forma de activismo cultural. Es cierto que, a veces, cuando algo está atravesado profundamente por lo político y por las luchas sociales, se siente un poco contaminado si se trata de ganar dinero con ello. Pero al final, lamentablemente, las cosas funcionan si hay dinero. A veces parece que la necesidad de sobrevivir, y para ello necesitar vender y alcanzar unas cifras, sea algo contaminante. En el fondo, sería bastante naíf creer que una puede sostener un proyecto así viviendo del aire.I.B.M.: Hablando del vínculo con las autoras, ¿cómo ha sido en ese sentido el proceso de edición de Carcoma? No solo respecto al contenido de la novela, sino también a la toma de decisiones relacionada con el formato del libro.V.B.: En el caso de Carcoma, yo a Layla la llevaba leyendo bastante tiempo y habíamos empezado hace años a trabajar en un proyecto, hacía tiempo que quería trabajar con ella. Como digo, empezamos a trabajar en un proyecto, pero era muy muy diferente a lo que acabó siendo después Carcoma. Empezó como una iniciativa centrada en la figura de Amy Winehouse, pero al final no nos terminaba de encajar. En determinado punto, le ofrecí que escribiese un relato para el tercer volumen de Cuadernos de Medusa, y escribió lo que acabó siendo la semilla de Carcoma. Fue un año de reuniones, de estar constantemente hablando y de entregas semanales y luego mensuales, en las que hablábamos de distintos elementos de la trama que se iban revisando, los que se habían abierto y habían quedado sin resolver, o elementos que parecía que iban a tener impacto pero luego no lo tenían, etc. En definitiva, estuvimos trabajando juntas en el texto hasta que estuvo la versión final.Respecto al tema del formato del libro, lo hago todo yo; yo diseño todas las de de la un diseño un poco un primer y se lo a Layla pero no de La versión de la fue la que se acabó de los libros que estamos una muy de que tiene también y que el libro que También los que están del libro, porque me la de un de cuidado en la edición, y me la de hacer esa Normalmente no se hacer, pero como la era yo misma me podía esas esa fue más bien un trabajo creativo por mi más del acompañamiento que se había estado Al final, creo que bastante bien lo uno con lo De hecho, está siendo muy porque hay muchas de Carcoma que a utilizar esas del por ejemplo, en y en y la también la han en otras de tu al tu como el de la realidad de un por el éxito La edición de la que Amor de Madre es una se en un lugar pero también para pensar y las dinámicas que en el cultural.
Authors
- Iris De Benito Mesa (ORCID: https://orcid.org/0000-0002-3273-0230)
Institutions
- Universitat de València (ES)
Publication Details
- Journal
- Letras Femeninas
- Published
- 2025-01-01
- DOI
- https://doi.org/10.14321/jgendsexustud.51.1.0125
- Primary Topic
- Gender, Feminism, and Media
- Type
- article
- Field-Weighted Citation Impact
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